Arquitectura post-COVID: Nuevos retos y oportunidades

La crisis causada por el COVID-19 marcará un antes y un después en muchos aspectos de nuestra vida, incluida la forma de entender la arquitectura tal y como la conocemos. Permanecer recluidos en nuestro domicilio durante semanas ha servido para identificar necesidades y replantear prioridades en nuestra calidad de vida condicionadas por las características de nuestra vivienda.

Afrontando una situación inesperada.

Pasar días enteros en casa sin poder salir al exterior ha generado en muchas personas situaciones de agobio y ansiedad. Otros agravantes también han sido la necesidad de teletrabajar, tener que atender a nuestros hijos durante todo el día, el cuidado de mayores, personas con movilidad reducida… El resultado de esta coctelera es la creación improvisada de espacios polivalentes para jugar, trabajar y convivir de la mejor manera posible.

Al igual que ocurrió durante el confinamiento con la sala de estar, el balcón o la terraza, otro espacio privilegiado de la vivienda fue el cuarto de baño, en ocasiones más ocupado de lo habitual y con menos ventilación de la deseada.

Nuevas necesidades y prioridades.

En respuesta a la necesidad de redefinir los requisitos de nuestra vivienda, las agencias inmobiliarias están experimentado un cambio de comportamiento en el perfil de los compradores. Los clientes demandan viviendas iluminadas, bien ventiladas y que dispongan de espacios abiertos como terraza, parcela, patio o zonas comunes. También predomina el interés por entornos más tranquilos fuera del casco urbano.

Ante la experiencia del confinamiento, no es de extrañar que muchas familias hayan identificado deficiencias y necesidades que hasta el momento no se habían parado a pensar. Del mismo modo, si algo ha demostrado la pandemia, es que las viviendas y residencias de nuestros mayores también requieren una mejora integral en el ámbito de la seguridad y el confort.

Definición de un nuevo paradigma.

La vivienda común actual no está preparada para pasar muchos días recluidos. No nos cabe duda que la situación vivida cambiará la visión de los hogares y las normativas de vivienda de forma progresiva. Esperamos un retorno a las tendencias del siglo XX, donde la salubridad se potenciaba con la creación de espacios amplios, bien ventilados e iluminados.

Otros aspecto clave de aquí en adelante será la accesibilidad intrínseca en el diseño de los nuevos proyectos urbanísticos y arquitectónicos. La pandemia no nos ofrece únicamente retos y oportunidades en obra nueva, sino también en la reforma de las viviendas existentes. Seguridad, accesibilidad y confort son los criterios maestros que deben regir este nuevo paradigma.

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